El edificio Afundación de Vigo acogió durante los días 21 y 22 de septiembre la Xornada de Secretarios de la Conferencia de Consejos Sociales (CCS) de Universidades Españolas, un encuentro que reunió a cerca del 60% de los secretarios de la CCS, procedentes de 23 universidades españolas, además de la propia estructura de la Conferencia. Bajo el lema «Nuevos perfiles para nuevos cometidos», la cita fue inaugurada por la rectora de la UVigo, Carmen García Mateo; el presidente del Consello Social de la UVigo, Ernesto Pedrosa; la presidenta de la CCS, Ángela Santianes; y la presidenta de la Comisión de Secretarios de la CCS, Olga de la Pascua. La jornada, organizada por la CCS con el apoyo del Consello Social de la UVigo como anfitrión, permitió analizar la evolución de las funciones de las secretarías en un contexto universitario en transformación.
El programa comenzó con un taller centrado en el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas herramientas digitales en el trabajo de las secretarías, y continuó con ponencias sobre las nuevas obligaciones económicas, a cargo del responsable de Administración de la UVigo, Rodrigo Cerviño; el cumplimiento normativo, con Susana Olcina, secretaria del Consejo Social de la UNED; y una visión retrospectiva de las experiencias, hitos y evolución de cometidos, impartida por el secretario del Consello Social de la UVigo, Ignacio Rodríguez. Según Olga de la Pascua, «las secretarías necesitan conocer bien los cambios legislativos, compartir cómo se están aplicando en cada universidad y anticipar nuevas responsabilidades», ya que «no solo están cambiando las herramientas de trabajo, sino el alcance y la complejidad de las funciones que los consellos sociales deben desempeñar».

En la inauguración, Carmen García Mateo trasladó a los Consellos Sociales la voluntad de colaboración de la Universidade de Vigo y les pidió que vean en la institución «un aliado». La rectora, recientemente elegida como la primera mujer al frente de la UVigo, destacó además la coincidencia con Ángela Santianes, primera presidenta de la CCS, como reflejo de una nueva etapa en ambas instituciones.
Por su parte, Santianes definió a los secretarios como «el corazón de los Consejos Sociales» por su aportación de rigor, conocimiento, estabilidad y memoria institucional, y señaló que, en un momento de transformaciones rápidas, uno de los grandes retos de la gobernanza universitaria es avanzar hacia una mayor agilidad sin perder el rigor necesario. En este sentido, animó a las secretarías a identificar procesos que puedan simplificarse y, cuando sea necesario, posibles mejoras legislativas. «Nos estamos jugando el futuro de nuestros jóvenes», recordó Santianes, quien defendió que la universidad debe seguir siendo un ascensor social y una fuente de progreso, además de una institución fuerte y competitiva.
Ignacio Rodríguez, tras 22 años en el cargo, destacó entre las aportaciones impulsadas en estas dos décadas «la elaboración de un protocolo propio y un manual de precedencias para presidentes y miembros de los consellos; el impulso de la cultura del fundraising y el mecenazgo universitario; la apuesta por mejorar la comunicación y difusión de las actividades del Consello; o la creación de un Observatorio de Egresados», que ofrece información detallada sobre la inserción laboral de los titulados de la UVigo.