Discursos del presidente

Palabras del Presidente en los VI Premios Consello Social UVigo_Humana

2026-04-30T18:27:55+00:0030 de abril de 2026|Discursos del presidente|

Rector magnífico de la UVigo –Manuel Reigosa–, vicerrectora de Extensión Universitaria–Susana Reboreda–, representantes de la comunidad universitaria, premiados, amigas y amigos:

Nos encontramos en el acto final de VI edición de estos Premios Consello Social UVigo_Humana, correspondientes al año 2025 y me permitirán que en primer lugar agradezca la labor de la vicerrectora de Extensión Universitaria y de la comisión de valoración, quien tuvimos la nada facil responsabilidad de dirimir, entre las candidaturas presentadas, los premiados de esta convocatoria. También no quiero dejar la oportunidad de felicitar a los autores de los mejores TFGs y TFMs en materia de agenda 2030, responsabilidad social y cooperación, de quien, en este acto, fue visible su esfuerzo por realizar trabajos de calidad.

Normalmente los jurados buscan razones objetivas que justifican dar un premio a alguien y poder así destacarlo sobre el resto de candidatos. Conozco bien que el jurado de estos premios –del que formé parte– y sé que tuvo una enorme dificultad en no poder dar su voto por igual a todos los candidatos. Porque si, en principio, podría parecer sencillo reconocer y compensar méritos, no lo es tanto cuando hay que elegir entre los candidatos y no todos pueden ser los premiados.

Son los valores, la generosidad, el sacrificio, el coraje y el altruismo lo que mueve a todos los que se presentaron la estos Premios Consello Social UVigo_Humana. Insisto. A todos.

Por eso reitero mi agradecimiento al jurado por la labor de autocirugía sensible –sin duda dolorosa– que se aplica en cada edición de los premios. Como me decía un miembro del jurado, sólo en premios como este es posible que los mismos argumentos valgan igual para una candidatura o para cualquiera de todas sus rivales.

En este caso, los galardonados fueron Bicos de Papel en el ámbito gallego y Fundación Mujeres por África en el ámbito internacional. Poseen ambas instituciones el mérito indudable de acceder a este reconocimiento que –dada a enormidad de su labor– les hace un poco de justicia. Pero no es menos gratificante que se conviertan en la cara visible del movimiento solidario en su conjunto, el que se afana silenciosa y permanentemente en que vivamos en espacios más humanos, más habitables, y en los que nosotros mismos tengamos la oportunidad de ser mejores.

A los representantes de Bicos de Papel y Fundación Mujeres por África, quiero decirles que pocas veces el Consello Social de la UVigo que tengo la honra de presidir, tiene la oportunidad de estar tan cerca de la esencia de sus responsabilidades y su vocación. Más allá de los méritos que les estimulan en el día a día, de los logros y de los avances y de las soluciones generalmente silenciosas que nos acercan y que hoy se reconocen públicamente, quiero reconocerles la grandeza por instruirnos en actitudes y ánimos; la vocación por fomentar futuros y confianza en territorios geográficos y personales tan a menudo abatidos por infinitas tristezas.

También les reconozco la perseverancia en confiar y enseñarnos que desde la cooperación y el voluntarismo se puden construir esperanzas donde nadie más las siembra. Pero crecen. Y este acto es una prueba de que es así.

Reconozco y agradezco a ustedes y a quien cómo ustedes crean conciencia, engarzan pequeños milagros y tejen con hilo invisible, entornos cálidos para soledades frías.

Donde casi todos verían un desierto infranqueable y amenazante, ustedes prefieren ver un espacio, sabedores de que los espacios se cruzan. Poseen esa potencia de pensamiento positivo. Comprendo que de otro modo no podrían hacer lo que hacen. Y comprendo que ese es otro aprendizaje en el que todos haríamos bien en entrar.

Querido rector, querida Susana, gracias por poner a la UVigo en el camino por el que pasan los afectos y los valores. Tiene mucho sentido, porque si lo que se aprende en las aulas es importante, aprender en entornos virtuosos y sensibles los dotan de certezas y fortalezas.

Querido rector, desde la presidencia y de todos los que formamos el Consello Social de la UVigo permanecemos atentos, y tú eres conocedor de eso, a cada uno de los hitos alcanzados por la UVigo, bien sea en la presencia en los ránkings internacionales, bien en cualquiera de los espacios en los que se mueve nuestra comunidad universitaria, y en el que nos encontramos hoy por hoy, debería de convertirse en una apuesta común para proyectar lo que la sociedad nos da y lo que nosotros le reportamos.

Reconocer el trabajo, la dedicación y la generosidad de estos colectivos nos hace más humanos, porque cómo dejó escrito el insigne D. Miguel de Cervantes, “al bien hacer, jamás le falta premio”.

Ya termino. Ustedes nos reconfortan. Les pido que no dejen de hacerlo, aunque a veces perciban que a menudo están más solos del que en justicia deberían estar. Pero en esos momentos de fatiga piensen que somos nosotros los que debemos mejorar, que ustedes ya hicieron ese camino. Y están en el sitio correcto.

Reitero también mi enhorabuena a quienes hoy recibieron los premios por sus trabajos de fin de grado y fin de máster. Por su esfuerzo, por su aprovechamiento y por las expectativas que nos generan.  Representáis un modelo y unos logros con los que también nosotros nos sentimos orgullosos.

Y por último quiero destacar que estos premios se entreguen conjuntamente es una poderosa señal de que en esta querida Universidade de Vigo, el conocimiento y la dignidad van de la mano y balizan el camino.

Vamos bien. La universidad se convierte también en una potencia ética de la vida.