Buenos días
Debo empezar agradeciendo a Uxía Oviedo su acogida hoy aquí. Estamos en el municipio con la alcaldesa más joven de España, que ya de niña soñaba con ser alcaldesa, y no otra cosa, como tantas niñas. Y casi si dejar de ser niña, lo consiguió. Posiblemente haya ayudado en alguna medida su formación en la UVigo, donde cursó sus estudios.
Agradecimiento también al doctor José Manuel Lage, que después de 40 años de médico le dio forma al Museo que acabamos de ver [Museo do Médico Rural de Maceda], y con el que también vio realizado un sueño. Ahora deja un legado infinito de humanismo y conocimiento. Y una exaltación de la medicina a la que no podíamos ser ajenos y a cuya llamada hemos acudido hoy.
Es la primera vez que el Consello Social sale a un municipio, y ha tenido que ser Maceda, donde se ve que los sueños se cumplen, donde vivió Alfonso X el Sabio con 11 años, y con un Entroido singularísimo, que creo bien conoce la rectora, por cierto.
Este pleno es, por tanto, un hito. Y solo cabe expresar satisfacción y gratitud, más aún por este histórico marco que ha visto tanto, en el que han pasado tantas cosas, y que ha sido abierto expresamente para esta ocasión. Lo agradecemos sinceramente.
Damos comienzo al pleno.
Un estudio nacional de la reconocida Fundación CYD concluye que el 31% de los estudiantes cambia de ciudad para ir a la universidad. El 55% elige vivir en un piso, el 24% en una residencia, el 8% en casa de familiares o amigos. Para el estudio, se encuestó a 800 estudiantes entre 18 y 25 años en España.
El estudio que presentamos hoy encuestó a más de 700 estudiantes solo en los Campus de la UVigo, lo que da una idea de su fortaleza. Casi el 90% opina que tener apoyo para alojarse puede influir en la elección de universidad. Apenas el 5% de los matriculados en la UVigo tiene cobertura de plazas en residencias. Casi el 50% viven en piso compartido durante el curso. Y un dato llamativo: el 36% echó en falta ayuda de la universidad para buscar alojamiento, el 56% no la echó en falta porque no la esperaba.
El problema es generalizado. El Gobierno, de una parte, obligará por decreto a las nuevas universidades privadas tener alojamiento para sus estudiantes, porque aumentan incesantemente, elevan los precios del alquiler y sus campus tensionan aún más el problema. Así se explica que los fondos hayan encontrado negocio y empiecen a llegar grandes gestoras a ese mercado, alguna con hasta 800M€ de recursos para invertir. El camino se complica.
Evidentemente, el precio de los pisos es ya un factor limitante para poder estudiar. Ni con beca. Lo dicen los rectores. Y afecta a la igualdad de oportunidades. Y tampoco construir residencias parece una alternativa muy ventajoss ni de rápidos resultados: licitar el proyecto, la construcción… son años. Y al final, para tener precios de difícil acceso, muy probablemente.
El sistema universitario gallego ofrece 1.447 plazas públicas para cerca de 60 mil estudiantes, una cobertura que no llega al 3%. Y la gran mayoría están concentradas en Santiago. En esa línea discurren los planes a futuro de la Xunta, también con buenas intenciones, como el gobierno central, pero sin concretar.
De los 49.966 alumnos que estudiaban un grado en Galicia el curso 2023-2024 45.778 tenían su residencia en la comunidad, es decir el 92% (solo Canarias y Baleares tienen menor movilidad). Pero afectados por las distancias en la propia comunidad hay muchos más que esos cuatro mil. Es revelador, por ejemplo, que en la residencia universitaria de Ourense vivieron durante el curso 22 ourensanos. O el elevado número de solicitantes de las ayudas económicas para desplazarse del rural ourensano al Campus.
Sí ayuda, en cambio, la sustencial mejora del transporte ferroviario, más barato en muchos casos que el alquiler de un piso. Pero con los inconvenientes de las frecuencias y la mala accesibilidad para los jóvenes que residen fuera de las principales zonas urbanas. Con el añadido que es cómodo viajar de Pontevedra a Vigo, pero luego el Campus está a a media hora de la estación. Es rápido viajar de Ourense a Santiago, pero los horarios no están pensados para universitarios. Es imposible plantearse para un ourensano estudiar en Vigo utilizando un tren.
Contar con una oferta de vivienda accesible y de calidad no solo facilita la integración en la vida universitaria, sino que también influye en la permanencia y éxito académico de los estudiantes. En este contexto, la disponibilidad y accesibilidad del alojamiento en sus campus de Vigo, Ourense y Pontevedra es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la Universidade de Vigo (UVigo) al igual que el resto de instituciones universitarias (y por lo tanto también una de las grandes oportunidades con las que competir en el proceso de captación de nuevos estudiantes más allá de los de sus zonas directas de influencia).
La UVigo, como institución en un entorno globalizado, debe adaptarse a estas nuevas dinámicas para garantizar que su oferta de alojamiento sea suficiente y adecuada a las exigencias de un estudiantado cada vez más diverso.
A este estado de la cuestión, debemos aplicarle determinación y visión larga con objetivos y plazos claros. Y hemos comenzado con encargar a los profesores Mazaira, Gueimonde y Diéguez este estudio. Para saber dónde estamos, identificar instrumentos de apoyo y disponer de estrategias y horizontes razonables, prácticos, útiles y realizables. Sin demoras y sin desmemoria. Y con un taller de ferramentas, que luego nos explicarán.
Les agradecemos esta nueva aportación a las inquietudes de este Consello Social. Con la esperanza de que alguien pueda decir dentro de unos años que, en este asunto, de verdad, en un pleno de 2026 empezó todo, en el que se estrenaba como rectora Carmen García Mateo, a la que doy la bienvenida a su primer pleno, al igual que a la secretaria general de la UVigo, Emma Rodríguez, y a la gerenta, Ana Comesaña. Empezamos un nuevo viaje. Salimos con el deseo de que podamos hacerlo juntos, y con el objetivo de que al llegar al final coincidamos en que ha merecido la pena.
En el equipo de Alberto Gago, Carmen fue vicerrectora de Titulacións e Converxencia Europea entre 2006 y 2010, pilotando y coordinando la reorganización de la oferta de grado y máster y doctorado y en la implementación del Espazo Europeo de Educación Superior. Durante esta etapa tuvo un papel destacado en la modernización curricular de la UVigo y en el impulso de metodologías docentes innovadoras.
En esa etapa fue miembro del Consello Social. Y nada hacía presagiar que aquí volveríamos a encontrarnos. Y menos aún que volvería como rectora al mismo lugar en el que había dejado un recuerdo indeleble de compromiso, trabajo y vocación. Nuestros valores, estimada Carmen, siguen siendo los mismos, más crecidos con el tiempo y más maduros con el ejercicio, pero con la universidad como horizonte permanente.
Se bienvenida a tu primer pleno. Con tus aciertos y tus resultados viajan muchas de nuestras aspiraciones. En pocas ocasiones se hace tan evidente que el mejor camino de ida es el de vuelta.